7/2/21
"No podemos resolver un problema pensando de la misma manera que cuando lo creamos". Albert Einstein.
"Viejos caminos no abren nuevas puertas, tienes que moverte diferente si quieres un resultado diferente".
A qué me refiero con todo esto? Hubo un momento en el que yo no quería recuperarme. Por qué lo haría? Después de todo, el restringir comidas no sólo me daba una mejor imagen corporal ante mis ojos, también me daba seguridad, autoestima, confianza, juntadas, y nuevas amistades. O al menos eso creía/creo yo. Sé que mis amistades y relaciones sociales no dependen de qué tan delgada esté, lo sé, sólo que yo estoy feliz cuando estoy delgada únicamente, y si quiero amistades, y estar feliz y de buen humor, entonces tengo que mantenerme delgada, por ende, comer poco. En los momentos en los que tengo ansiedad o subo de peso, mi autoestima decae y termino sintiéndome una persona horrible. El hecho de sentirme horrible termina provocándome actuar como una persona horrible. Pero no quiere decir que lo sea. Subir de peso, algo muy difícil para mí, no me pone feliz, es duro de aceptar, y no es raro que en aquellos momentos mis ganas de socializar sean nulas, o mi comportamiento un poco mas borde con mi familia.
Pero es algo que tengo que aprender a separar, mi persona de mi cuerpo. Que mi cuerpo tenga unos kilos más no quiere decir que ahora soy una persona horrible y malhumorada, lo mismo al revés, que mi peso tenga unos kilos menos no significa que de la nada soy la persona más encantadora que alguien podría conocer.
El punto es que viendo todos los beneficios que en mí provocaba el verme delgada, en comparación a todos los contras que provocaba en mí subir de peso, me llevó a cuestionarme el querer recuperarme. Pero es que a ver, supongamos que no me recupero nunca, entonces viviría toda mi vida con este problema? Este trastorno alimenticio? Tendría setenta años y seguiría sufriendo por esto? Mi cerebro nunca tendría la suficiente energía? No, no quiero esto. El cuerpo cambia constantemente, se hace más ancho, más delgado, más viejo, con más o menos músculos, todo el tiempo, por lo que no puedo dejar que mi personalidad, autoestima y humor dependan de eso toda mi vida. No sólo eso, supongamos que no me recupero, probablemente pasarían dos cosas en algún punto:
1. Bajar de peso hasta llegar a uno muy poco saludable, en el que mis papás me internarían en un hospital para recuperarlo.
2. Vivir en un círculo vicioso de restricción y atracón, en el que nunca llego a un peso muy bajo, pero sí tengo muchos días de ansiedad en los que aumento a base de atracones, para después volver a adelgazar y así continuamente. Es extremista, no hay un balance.
3. Vivo restringiendo en un intento de mantenerme en el peso que más me haya gustado, pero con poca energía para socializar, hacer deporte, pensar, estudiar. En ninguna opción aprovecho todo mi potencial.
En cambio, si me recupero, subiría de peso, ganaría felicidad, energía, estaría mucho mejor en cualquier otro aspecto. Pero la recuperación es difícil, no estoy diciendo que las tres opciones anteriores no lo sean, porque lo son, a corto y largo plazo. En cambio la recuperación es a corto plazo, ya que una vez totalmente recuperada, no tendré que pasar nuevamente por este horrible pero necesario proceso, en el que tengo que hacer todo lo contrario a lo que me dicta mi enfermiza mente.
Así que sí, quiero recuperarme. Porque puedo ser hermosa sin importar el peso que tenga, porque hay muchísimas otras problemáticas en el mundo a espera de ser resueltas. No tengo que verme delgada para los demás, tampoco para agradarles. Lo importante es yo estar bien conmigo misma y punto.
Así que siento que a partir de ahora todo va cambiar. Voy a empezar a ir a la psicóloga probablemente la próxima semana, y mañana voy a tener un turno con un nutricionista y entrenador en el que confío plenamente y espero poder seguir todo lo que me diga al pie de la letra sin hacerme tanto la cabeza. Quiero recuperarme este 2021, para empezar la universidad el próximo año de la mejor manera posible.
Sé el porqué restrinjo. Me da seguridad controlar ese aspecto de mi vida, la alimentación. Cuando como lo suficiente o con ansiedad me siento insegura, tengo miedo incluso de salir a la calle, me aterra. Pero qué es lo que no puedo controlar? Por qué busco seguridad en la restricción de mis alimentos? Qué es lo que quiero pero no puedo controlar? La adicción de mi mamá? Mi timidez? El sentir que no puedo hablar bien? Creo que este último es el mayor problema en el que debo trabajar. Quizás si hablara completamente bien dejaría de ser tímida, y si lo dejara, dejaría de creer que necesito impresionar con mi cuerpo, y comenzaría a ser mucho más segura, no lo sé. Pero es que, el simple hecho de que alguien hable mal, no significa que tenga que ser tímido. Y es que yo no sé si hablo bien o mal. Todavía sigo con el trauma de confundir las vocales "a" y "e" de vez en cuando. No sé, pero voy por buen camino, el camino de la recuperación.
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