16/2/21
Hace mucho que vengo escribiendo lo mal que me siento. Algunos días son mejores, otros peores. Otros simplemente días, con motor automático, esperando quizás un mejor mañana. Hace mucho tiempo que estoy cansada, cansada de luchar contra este trastorno, cansada de luchar contra mis pensamientos continuamente. Hace mucho tiempo que no soy feliz, y no creo poder serlo. Independientemente de mi peso, simplemente no soy feliz. Si estoy gorda, es más difícil, porque no me junto con amigos. Pero si estoy muy delgada también es difícil, porque me canso mucho y no tengo ganas de ir a juntadas, y a las que voy, me divierto, pero es un tipo de felicidad momentánea. Ya saben, tomar, fumar, besar, reír, todo eso es efímero. Llego a casa, duermo, y apenas me despierto todo vuelve a ser como antes. No quiero vivir de esa felicidad efímera tampoco. Pero es que simplemente a veces creo que no puedo ser feliz. Desde los catorce años que no puedo, desde que mi hermana tuvo anorexia no puedo. Simplemente sólo quiero llorar. No importa cuanto pese, ni de más ni de menos, la alegría y el buen humor nunca están ahí, no como antes. Cuando la comida no importaba, y pasaba mis días leyendo historias en Wattpad. Ya nada es lo mismo, ya no puedo disfrutarlo, la comida siempre está ahí para arruinarlo y recordarme lo insuficiente que soy. El vomito, e imaginar a mi mamá ebria, y al chico que una vez me tocó son la excusa perfecta para tener más nauseas y que el vomito salga con mayor facilidad y rapidez. Creo que soy una mala persona. Estoy mal conmigo misma, y termino aislandome en mi pieza. Apenas hablando con mi familia, ignorándolos, siendo cortante, dejándolos de lado. Pero cuando me junto con amigos, las pocas veces que lo hago, son las únicas en las que siento que puedo ser yo. Olvidarme de la realidad, del sufrimiento diario. Los días pasan y el problema sigue ahí. A veces digo que cuando esté delgada voy a volver a estar de buen humor pero es mentira. Me enoja mucho porque es una mentira enorme. Es mentira, todo es mentira, no es verdad, voy a seguir de malhumor y tratando mal a mi familia. Sólo voy a ser buena en las juntadas y la verdad es que ni eso quiero. No sé para que estoy viviendo actualmente. No quiero seguir viviendo si los días van a ser así. No me malentiendan, quiero un futuro. Quiero ser ingeniera biomédica, quiero ayudar a tratar a las personas con enfermedades. Pero es que ahora mismo todo se siente tan vacío. Me siento tan perdida. Quiero estar bien y no sé por donde empezar. Restringir parece la solución a todo pero no es verdad. Quizás deba comer bien y entrenar, pero es siendo sincera, también estoy cansada de eso. Estoy cansada de todo. Quiero estar bien, pero a la vez me da igual todo. Una parte me dice que mande todo a la mierda, que coma una o dos veces al día, que me junte si pinta, y si no ya está, que ande de malhumor, ya fue todo. La otra me dice que tengo que estar bien, que haga el plan del nutricionista, que entrene, que si como mal vomite, y que me junte, ah y que vaya al psicólogo. Mientras que hay otra más, un poco más pequeña que también está cansada de todo. Me dice que coma pero que me de igual qué cosas, que entrene si quiero, que ya está, que no vale la pena esforzarme por un cuerpo, que me centre en estar bien y ser feliz, y listo.
Yo creo que voy a escuchar a la segunda. Voy a hacer actividades que me gusten, como salir a caminar. Necesito estar bien, crear una rutina de mi agrado.
Por lo que pensé:
Me levanto, hago musculación, desayuno, salgo a caminar, voy a Barile y me tomo un licuado diario, me quedó haciendo journaling, leyendo, etc. Vuelvo a casa, y trato de juntarme al menos dos veces por semana. Porque después de todo juntarme me hace bien, y listo, eso.
No quiero rendirme, quiero seguir tratando de estar bien, aunque lo vea tan lejano e irreal.
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